El retornar de la nostalgia
Imagen: El beso, Gustav Klimt
El retornar de la nostalgia
El silencio
apaciguador del olivar yacente
une las
almas que, persiguiendo la estela quedaron perdidas,
y la perla
albar las observa con detenimiento, entretejidas,
como sombras
que convergen hacia un deseo ardiente.
Allí pude
percibir el níveo reflejo de tu frente,
tu cabello
café, sanador de profundas heridas.
Vi florecer
en tu pecho el árbol de la vida
y sus hojas
colmaron un cielo resplandeciente.
Ahora que tu
aroma de jazmín se desvanece,
entre el
telar del instante vivido
y mi nostalgia insaciable solo crece,
añoro tu esencia entre la agitación y el ruido,
camino por
un sendero cuya opacidad me ensombrece
y aún busco,
impasible, el eco de mis latidos.

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